Un tio entra a un retrete público. A su lado está meando un tio súper pequeño.
De repente se fija que el enano tiene una tranca descomunal:
- Perdone la indiscreción, ¿Cómo es que Vd. siendo tan pequeño tiene ese nabo tan grande?
- Pues verá , es que soy un duende
- Hala ya , si los duendes no existen
- ¿Y qué explicación le da Vd.? Para que se lo crea le voy a conceder tres deseos
- ¿De verdad? Pues queria tener muchiiiiiisimo dinero
- Hecho, mañana llame a su banco y verá como tiene una millonada en su cuenta. Otro
- Pues me gustaría tener una piba rubia bestial
- Ok. Cuando llegues a casa te estará esperando. Otro.
- Bueno, no sé. Venga. Me gustaría tener un pollón como el suyo
- De acuerdo, pero ahora para que se cumplan los deseos, le tengo que encular
- Pero que me dice
- Vd. verá si quiere sus deseos o no
- Bueno venga
Total que el enano le da por culo al pollo y al terminar exclama:
- Tan mayorcito y todavía creyendo en duendes.