Va un tío al médico y le dice:
-Doctor, doctor, que me duele el cinganillo.
Y este le dice:
-Mire, usted me trae este tarro lleno de esperma mañana y lo analizamos.
-Bueno, este tarro es un poco grande, no?
-Sin rechistar, hasta mañana.
Y al día siguiente va el señor con el pote vacío, y el Doctor le dice:
-Bueno, y esto...
Y el tío le dice:
-Mire usted, doctor, entre yo con las dos manos, mi mujer con la boca y mi suegra, no hemos podido abrir el bote.